EJERCICIOS NIÑ@S

Ejercicios de psicomotricidad para los más peques de la casa

En estos días, en colaboración para frenar el avance del Covid19, son muchas las familias que debemos y tenemos que quedarnos en casa. Aún así, no podemos dejar de movernos, para mantener buena salud y que nuestro sistema inmune permanezca activo.

Por ello, hoy queremos proponeros una gran iniciativa, dónde os enseñaremos una serie de ejercicios para aquellos que tengáis a peques en casa.
Es una forma ideal de aprovechar el tiempo, realizar ejercicio físico, y además disfrutar con ellos de la actividad. 

Los dividiremos por edades, para ajustarlos al desarrollo psicomotor de nuestros pequeños. 

Esto solo son ideas, no es nada nuevo, pero os ayudará a salir de la monotonia, y siempre podréis modificar a gusto de cada uno, según los materiales que tengáis por casa.

 

VÍDEO DE EJERCICIO PARA NIÑOS EN CASA

“El niño se construye a sí mismo a partir del movimiento, y su desarrollo va del acto al pensamiento.” Wallon 1942

EJERCICIOS Y ACTIVIDADES PARA EL DESARROLLO PSICOMOTOR

DEFINICIÓN

A lo largo de la historia, autores como Piaget, Vygotski, Berruezo, Ajuriaguerra, Picq y Vayer, Lapierre, Bergès, o Boscaini, entre otros tantos, han propuesto y estudiado, diferentes teorías y modelos acerca del desarrollo evolutivo del ser humano.
Sus trabajos se centran tanto en campo de prevención o educación, como en reeducación o terapia.

 

Según el país de procedencia de cada autor, (debido a la diferencia de competencias laborales de cada país) todos ellos se complementan, sacando en conclusión la importancia del uso y desarrollo de terapias cognitivo-conductuales, mediante un enfoque psicomotor.

La intervención en psicomotricidad va dirigida tanto a sujetos sanos como a aquellos que padecen cualquier trastorno, retraso o limitación. Por ello es importante que sea valorado por un profesional en este campo, capaz de diagnosticar (con las herramientas y medidas necesarias), prevenir, educar y tratar.

 

Para Piaget y Vygotski, el desarrollo es un proceso que dura toda la vida, es multidireccional y multidimensional, no siempre avanzamos, y como conclusión os dejamos esta cita:

“ A veces necesitamos recordar lo que habíamos aprendido hace tiempo, y que por alguna razón habíamos dejado de usar.”

Carls Wernicke, neurospsicólogo alemán, en 1874 comienza a definir el término de desarrollo psicomotor (DSM) para referirse al fenómeno evolutivo, la adquisición continua y progresiva de habilidades a lo largo de la infancia, y crear un método de detección precoz de trastornos del DSM, dando importancia a incorporar controles sistemáticos en las primeras etapas.

Piaget, encontró aspectos de desarrollo que se repetían en diferentes etapas determinando así cuatro estadíos generales del desarrollo, y los diferenció en las siguientes etapas:

  • Pensamiento sensoriomotriz, 0-2 años: habilidades motoras gruesas y finas.

  • Pensamiento preoperacional, 2-7 años: habla y lenguaje

  • Pensamiento operacional, 7-11 años: actividades sociales, personales y vida diaria.

  • Pensamiento formal, 11-15 años: rendimiento y cognición

UN POCO DE HISTORIA

Hablamos de recién nacido normal, al que nace con 41 semanas de gestación, y un recién nacido sano cuando nace entre la 38-42 semanas de gestación. Su peso normal oscila entre 2,5 kg y 4,2kg aproximadamente.

 

El desarrollo será el crecimiento cualitativo, progresivo y gradual incluyendo habilidades psicomotrices, siguiendo un orden motor, suele tener una evolución de cabeza a piernas, y del centro del cuerpo a las extremidades.

 

Cuando un niño adquiere las habilidades correspondientes a su edad, se habla de desarrollo psicomotor típico, aunque siempre hay variabilidad individual y por tanto habrá niños que adquieran estas destrezas en otro orden y/o velocidad.

 

Todos tenemos un ritmo propio para aprender, y reaprender.

 

El cerebro del recién nacido está desarrollado tan solo un 25%, pero cuando cumple los 3 años aproximadamente habrá desarrollado más del 90%, por ello se considera esta primera etapa, clave, en el aprendizaje motor.

REFLEJOS PRIMITIVOS

Primero, debemos observar los reflejos primitivos para determinar una buena motricidad del bebé, que son movimientos que realiza como respuesta motora estereotipada, ante estímulos concretos, y les servirán como sistema de alarma y protección.

 

Debido a la inmadurez del sistema nervioso, no son capaces de generar un movimiento voluntario, pero estos reflejos irán desapareciendo en función de la edad, es decir, cuando puedan sustituir el movimiento aprendido y voluntario por el movimiento reflejo o involuntario.

(En caso de prematuridad, la edad será la corregida)

Os comentamos a continuación el nombre de algunos de ellos, en qué momentos aparecen, cuánto permanecen y cuándo deberían desaparecer, dentro de su variabilidad.

  1. Reflejo de prensión palmar: desaparece a los 2-3 meses o hasta los 4-5. Flexiona los dedos de la mano ante un estímulo externo.
  2. Reflejo prensión plantar: desaparece a los 6-7 meses, o hasta los 9. Flexiona dedos de los pies ante la presión del primer espacio interóseo del pie.
  3. Reacción de enderezamiento laberíntico: desde el primer mes de vida, cuando el recién nacido queda boca abajo es capaz de elevar la cabeza.

  4. Reflejo de Moro: muy variado. Desaparece entre 3-6 meses. Si permanece más de los 6 meses se debe sospechar de algún trastorno del sistema nervioso. El bebé realiza en un movimiento rápido el gesto de abrazar a alguien ante un estímulo exterior que le sobresalta, ya sea un ruido fuerte o haciendo un ademán de “dejarle caer”.

  5. Reflejo de marcha automática: desaparece entre 4-6 semanas o incluso 2-3 meses. Al coger al bebé y mantenerle suspendido en el aire, simula el movimiento de caminar.

  6. Reflejo de succión: desde el nacimiento hasta los 6 meses. Reflejo rítmico de succionar.

  7. Reflejo de búsqueda u orientación: desde la semana 35 de gestación, hasta casi los 3 meses. El bebé gira la cabeza hacia el lado que realizamos un estímulo en la comisura del labio.

  8. Reflejo de enderezamiento: desaparece entre 2-5 mes, y vuelve a aparecer al décimo mes. Si hacemos presión en planta de los pies del bebé mientras le aguantamos en “bipedestación” , el bebé extiende las piernas.

  9. Reflejo de Babinski: desaparece antes de los 6 meses, aunque hay fuentes que dicen 1 ó 2 años. El bebé flexiona el dedo gordo del pie, lo lleva hacia dentro y hacia y separa el resto de dedos cuando rozamos el lateral del pie.

  10. Reflejo de Galant: hasta las 6-8 semanas, y si persiste tras 3 meses sospecha de discinesia. Al estimular el lateral de la espalda del bebé, realiza una inclinación del tronco y cabeza al mismo lado.

  11. Reflejo de Landau: hasta los 4 meses paulatinamente hasta el primer año aproximadamente. En suspensión horizontal, la cabeza y los miembros se elevan.

  12. Reflejo Tónico cervical asimétrico: se observa en los 2 primeros meses, y desaparece entre los 3 y 4 meses aunque puede perdurar hasta el primer año de vida. El bebé al girar la cabeza hacia un lado, extiende miembro superior e inferior de ese mismo lado, y flexiona los contracontralaterales

  13. Reacción de paracaidismo: aparece a los 6 meses. Si mantenemos al bebé boca abajo cogido y le hacemos el ademán de soltarlo bruscamente, el bebé extiende los brazos.

  14. Reacción de enderezamiento primitivo: hasta los 7-12 meses. Desde boca arriba, si la cabeza gira a un lado, el cuerpo le sigue. Primero lo hará en bloque hasta las 4-6 semanas, y después irá evolucionando y disociando cinturas escapulares y pélvicas.

  15. Reacción de enderezamiento del cuerpo: superación del anterior, aparece entre los 7- 12 meses, incluye el movimiento a partir de pierna del lado contrario. Patrón alternante

  16. Reflejo de reptación/gateo: evolución del anterior como patrón de marcha alternante de brazos y piernas.

¿CÓMO PODEMOS BENEFICIARNOS DE LA TERAPIA PARA MEJORAR EL DESARROLLO PSICOMOTOR DE NUESTROS NIÑOS?

Desde el punto de la fisioterapia, podemos guiar a los papás y familiares para permitir a los niños que exploren su entorno, conozcan la conciencia de sus cuerpos y del mundo que les rodea, desarrollen la percepción espacial y todos sus sentidos, propioceptivos, vestibulares y táctiles.

 

No solo estarán aprendiendo a explorar su entorno, sino que, también aprenderán a relacionarse con él, con el fin de aprender la naturaleza de “causa-efecto”.

 

Para la completa construcción del esquema corporal se precisa de la experiencia social.

 

El niño que haya adquirido una buena motricidad y haya enriquecido su experiencia con el movimiento corporal, será capaz de pensar rítmicamente y tener un mayor equilibrio interior, elaborar ideas y tomar decisiones.

 

La comunicación humana se basa mayoritariamente en la comunicación no verbal, siendo aproximadamente el 92% de nuestra comunicación, es decir, somos capaces de decir más con nuestro cuerpo y sus movimientos, que con el lenguaje y las palabras.

Por tanto, es muy importante que el niño, antes de iniciarse con el habla y el lenguaje, sea capaz de expresar y aprender a relacionarse mediante movimientos corporales y faciales, así como saber utilizar el resto de los sentidos (audición, vista, gusto, tacto...) para su completo desarrollo.

 

Todo ello les beneficiará para la elaboración de ideas, planes, toma de decisiones... y trabajar esa “causa-efecto” que comentábamos, a través de sus propias experiencias personales.

 

De este modo, favoreceremos la autonomía del bebé a través de procesos cognitivos, utilizando inicialmente gestos, miradas, movimientos corporales y faciales, como progresos comunicativos, para que más adelante adquiera una forma lingüística.
Cuanto más activamente participe nuestro niño, más situaciones emocionales le nutrirán en su desarrollo, tanto las positivas como las negativas, como ya hemos dicho, aprendemos y reaprendemos.

 

Lo más importante es, ser un espejo fiable para ellos, para reflejarles un buen comportamiento. Trabajemos y disfrutemos con ellos, implicarnos, ya que los niños son como esponjas y absorberán todas las actitudes que adoptéis en cada situación.

 

Los niños en esta primera etapa de vida (0-2años) aprenden sobre todo por imitación, a través de las neuronas espejo, que son un sistema de neuronas que permiten crear un modelo de comportamiento a partir del comportamiento de otras personas, es decir con las que pase más tiempo.

 

Es un mecanismo de representación interna del estado corporal, asociado a la acción y la emoción, y nos da información directa de experimentar lo que sienten los demás, por lo que se ve relacionada con la capacidad de empatía.

 

De hecho, estas neuronas siempre están presentes durante toda nuestra vida, ahí van preguntas y situaciones comunes, que todos alguna vez hemos vivido.

  • ¿Has bostezado alguna vez cuando estabas viendo directamente como alguien bostezaba?
  • ¿Cuántas veces nos han dicho que ponemos la misma cara que nuestro padre/madre/hermano/”x” ante una misma situación?
  • En una sala en silencio, alguien empieza a toser, y automáticamente nos “entran ganas de toser”
  • Esa “risa contagiosa” de un familiar, amigo o vecino...

Sin más, aquí dejamos este resumen tan importante de la psicomotricidad, un poquito de su historia y la eficacia de su uso en terapia.

BIBLIOGRAFÍA

  • ABENGOZAR T, Ma. C. Etal " Desarrollo cognitivo " . Madrid: Síntesis, SA, 1994
  • VYGOSTSKI, L. S. El Desarrollo de los Procesos Psicológicos Superiores, Editorial Crítica.Barcelona, 1979
  • LUISA SCHONHAUT B.1,2, JORGE ÁLVAREZ L.1 , PATRICIA SALINAS A, “El pediatra y la evaluación del desarrollo psicomotor, Rev. Chil Pediatr, 2008, 26-31.
  • Larban JV., Autismo temprano, neuronas espejo, empatía, integración sensorial, intersubjetividad, Cuadernos de Psiquiatría y Psicoterapia del Niño y del Adolescente, 2012;54,79-91.
Landau
Paracaidista
Enderezamiento primitivo